Lo grotesco como estética
Nueve cuentos articulados a través de momentos terminales, colección de apocalipsis
colectivos o individuales que llevan indefectiblemente hacia la decadencia, ya sea porque sus
personajes cruzaron o están por cruzar la raya y alcanzar ese punto de no retorno donde ya
nada importa.
Esta colección de cuentos se siente como escuchar un disco punk: es un libro corto y directo,
sin adornos, con un tono cínico que permea y organiza todos los relatos, dándole un filtro de
escepticismo que anula la nostalgia, pese al constante regreso a un tiempo anterior.
Destacan los relatos Tommy Gun;, que utiliza el homoerotismo como parte de un ritual de
iniciación a la adultez, pero cuyo destino se pierde en la decadencia. Lo más disfrutable de
este cuento es como construye un sentido de identidad basado en la curiosidad fetichista, lo
que se vuelve hilarante si pensamos que se trata sobre un hombre con dos vergas ;Escritor
Fantasma casi un himno bolañesco, que convierte la intertextualidad en una forma de vida,
pero llevándola al extremo, a la piel misma, al acto sexual del escritor fantasma que se ve
reemplazado por las sombras de su propia creación, no demasiado diferente a aquellos
autores incautos consumidos por su propio ego; y el homónimo, una referencia a Raymond
Carver que coquetea con la parodia, aunque, a decir verdad, su militancia en el realismo sucio
es clara, y es justamente lo que conecta el minimalismo de los cuentos con la pérdida de la
esperanza, uno de los temas recurrentes en este volumen, donde pululan personajes
trastornados —no sin justa razón— que renuncian a encontrarle sentido a sus relaciones
fallidas, o de plano responden a la violencia con más violencia, al absurdo con absurdo, y a la
total falta de sentido de la existencia con una mueca existencialista, como el Sísifo que ríe
mientras observa su roca rodar cerro abajo, o de plano en el nihilismo punk del no futuro pues
a fin de cuentas, el verdadero apocalipsis habita dentro de los demás.
Cristián Pino
Autor de tres novelas y un centenar de cuentos, enseña literatura hispánica e inglesa,
especializándose en gótico, ciencia ficción y cyberpunk. Actualmente, escribiendo la tesis
doctoral sobre ciencia ficción chilena. Sus temas favoritos son el género, el cuerpo y el fin de
Evangelion.
Comentarios
Publicar un comentario